Desde niña, sin darme cuenta, ya se estaba sembrando la semilla de lo que hoy es La Señora de Costco. Todo comenzó gracias a mi mamá: su entusiasmo por recorrer cada pasillo, descubrir novedades, experimentar con recetas usando productos de Costco y aprovechar promociones tanto en México como en Estados Unidos.
Con el tiempo, seguí un camino distinto: estudié Arquitectura y construí una carrera en el interiorismo, una profesión que me apasiona. Pero la vida me tenía preparada otra transformación. La maternidad y la pandemia me hicieron replantear mis prioridades, mis tiempos y mis pasiones. Fue justo ahí, en medio de ese profundo cambio, donde encontré la chispa que dio vida a La Señora de Costco.
En los días de pandemia, salir a Costco era mucho más que hacer el súper: era mi momento de escape, un espacio donde encontraba calma, inspiración y un respiro mental. Esa rutina pronto se convirtió en una idea: ¿por qué no compartir esos hallazgos con los demás, para que no tuvieran que salir de casa y aún así descubrieran lo nuevo?
Así nació La Señora de Costco: primero como un pasatiempo y después como una comunidad vibrante donde compartimos el mismo gusto por encontrar lo mejor de Costco México. Lo que empezó con simples publicaciones de novedades creció hasta convertirse en un punto de encuentro: un espacio para compartir promociones, recetas, consejos e inspiración cotidiana.
Hoy, La Señora de Costco es mucho más que una cuenta: es una comunidad auténtica, construida con pasión, creatividad y con la intención de hacerle la vida más fácil y divertida a quienes son parte de ella.
De esa misma comunidad nació algo todavía más grande: el movimiento Todos Somos la Señora. Porque ser “señora” no es una etiqueta, es un estilo de vida que celebramos con orgullo: disfrutar lo simple, emocionarse con los hallazgos, crear momentos especiales y encontrar inspiración en lo cotidiano. Es un recordatorio de que, al final, todas y todos llevamos una “señora” dentro.
Tu cesta está actualmente vacía.